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29 de Agosto 1975 – Perú

Francisco Morales Bermúdez encabeza un golpe de estado contra el gobierno del presidente Juan Velasco Alvarado. 
Hijo de Remigio Morales-Bermúdez Sánchez y de Nila Cerruti Gonzáles. Es bisnieto del general Remigio Morales Bermúdez, presidente del Perú entre 1890 y 1894.
Estudió en Lima en el Colegio de la Inmaculada. Ingresó a la Escuela Militar de Chorrillos cuando tenía 18 años y egresó con el grado de subteniente de ingeniería; recibió la Espada de Honor por su excelencia, en 1943. Se diplomó de oficial del Estado Mayor en la Escuela Superior de Guerra del Perú, donde obtuvo la Divisa de Honor por ocupar el primer lugar en calificaciones.
Luego de estudiar en la Escuela Superior de Guerra en Argentina, regresó al Perú como profesor de la Escuela Militar de Chorrillos, la Escuela de Aplicación de Ingeniería y la Escuela Superior de Guerra. Asistió al Centro de Altos Estudios Militares (CAEM), donde se graduó con una calificación "sobresaliente", para luego ir a estudiar al National War College, en Estados Unidos. Al final de su carrera llegó a ostentar el grado de General de División.
Se casó con Rosa Pedraglio Mendoza con quien tuvo cinco hijos. A finales de 1999, se casó en segundas nupcias con la abogada Alicia Saffer Michaelsen.
Durante el Primer Gobierno de Fernando Belaúnde Terry asumió el Ministerio de Hacienda y Comercio el 20 de marzo de 1968, labor que desempeñó hasta el 21 de mayo del mismo año, cuando renunció.
Luego del golpe de estado de 1968, bajo el mando del general Juan Velasco Alvarado, fue nombrado Jefe del Estado Mayor, cargo que ejerció desde 1969 hasta 1974. El 1 de marzo de 1969 fue nombrado ministro de Hacienda y Comercio, cargo en el que permaneció hasta fines de 1973. Reestructuró dicho despacho, sentando las bases del ministerio de Economía y Finanzas. Introdujo importantes reformas en el régimen tributario, fortaleció la posición cambiaria y refinanció la deuda externa. En 1974 fue ascendido a general de división y designado jefe del estado mayor general del Ejército.
Fue Presidente del Consejo de Ministros desde el 1 de febrero de 1975 y a la par ocupó el Ministerio de Guerra y la Comandancia General del Ejército.
Como Comandante General del Ejército el 29 de agosto de 1975 encabezó el Tacnazo, un incruento golpe de estado contra el presidente Juan Velasco Alvarado, desde la ciudad de Tacna, en el extremo sur del país. Lanzó un manifiesto al país, el cual estaba respaldado por los jefes de todas las regiones militares, por la Marina de Guerra, la Fuerza Aérea y las Fuerzas Policiales. Su propósito explícito era “eliminar los personalismos y las desviaciones que el proceso revolucionario venía sufriendo”. En la tarde de ese mismo día Velasco abandonó Palacio de Gobierno y se marchó pacíficamente a su residencia de Chaclacayo. Oficialmente, se le consideró “relevado” del alto mando.
Al día siguiente Morales Bermúdez se autoproclamó Presidente de la República del Perú como Jefe de Estado en la "Segunda Fase" del Proceso Revolucionario de las Fuerzas Armadas.
Inicialmente, el nuevo gobierno proclamó que su intención era continuar y profundizar el “proceso revolucionario”. Sin embargo, a esas alturas, este ya se hallaba muy desgastado. La postración de la economía no permitía ya más experimentos revolucionarios.
Morales Bermúdez dio entonces a conocer su propósito de corregir los excesos que había incurrido su predecesor en el “proceso revolucionario”, extremos que responsabilizó a la izquierda radical, cuya influencia se propuso desterrar. Uno tras otros los generales más ligados a Velasco fueron pasando retiro, y los políticos velasquistas más acérrimos fueron retirados de las funciones públicas. Se autorizó el retorno de los exiliados, incluido el ex presidente Belaunde y se indultó a otros líderes, hasta entonces perseguidos por supuestos delitos. Se dispuso la reaparición de las revistas clausuradas, mas no se devolvió a sus propietarios los diarios confiscados bajo Velasco. En general, las restricciones a las libertades públicas se mantuvieron, aunque ya sin los extremos del velascato.
En el plano económico continuó la crisis financiera, caracterizada por las continuas devaluaciones. El gobierno buscó promover la inversión privada, tratando de recuperar la confianza de los inversionistas extranjeros; además en su gobierno se disminuyeron los subsidios. A mediados de 1976 se produjo una fuerte devaluación monetaria que obligó a suspender las garantías constitucionales y a imponerse el llamado “toque de queda” (julio de 1976). Durante meses, los habitantes de Lima debían recogerse a sus domicilios antes de las once de la noche.
El 19 de julio de 1977, se dio un paro nacional impulsado por la CGTP, central sindical de tendencia comunista, que reclamaba un aumento general de sueldos y salarios de acuerdo con el alza del costo de vida. El paro contó con el apoyo masivo de la población, indistintamente se simpatizara o no con las fuerzas convocantes, y significó en sí el repudio unánime hacia el régimen militar. Lima quedó paralizada durante 24 horas de un modo nunca antes visto. Luego vinieron diversas movilizaciones nacionales.
Ante el malestar social el gobierno convocó a elecciones generales para la conformación de una Asamblea Constituyente no solo por la presión de las marchas y huelgas de la población, sino porque ya tenía planeado poner un límite de tiempo al llamado “gobierno revolucionario” y entregar el poder a la civilidad, tal como lo contemplaba el “Plan Túpac Amaru” elaborado por él mismo en reemplazo del anterior “Plan Inca”. Estas elecciones contaron con la participación de las fuerzas políticas del país, a excepción de Acción Popular, el partido de Belaunde, que exigía el retorno inmediato de la democracia sin necesidad de cambio de Constitución. Los representantes electos en la Asamblea se reunieron el 28 de julio de 1978 y eligieron presidente de la misma al líder aprista Víctor Raúl Haya de la Torre. Luego pasaron a discutir y redactar la Constitución de 1979.
Siguiendo el plan del retorno a la democracia y de acuerdo a la nueva carta constitucional, se convocaron a elecciones generales para elegir democráticamente a un Presidente de la República y a los representantes de un Congreso bicameral. Estas se realizaron el 18 de mayo de 1980. El escrutinio dio por vencedor a Fernando Belaunde Terry, el mismo que había sido defenestrado por el golpe de Estado de Velasco de 1968 y que recuperaba así la presidencia, la misma que asumió el 28 de julio de 1980.
Después de entregar el gobierno a los civiles, Morales Bermúdez organizó su propio partido, al que llamó Frente Democrático de Unidad Nacional, que postuló su candidatura a la presidencia de la República en las elecciones generales de 1985, donde obtuvo una votación ínfima. Tras esa experiencia, decidió disolver el “Frente”.

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