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HOMENAJE A LOS VETERANOS DE MALVINAS

Al cumplirse 32 años del conflicto bélico en las Islas Malvinas el primer encuentro de 2014 de Café Dorrego, espacio de reflexión y debate que auspicia el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico e Iberoamericano "Manuel Dorrego", estuvo dedicado a los héroes de esa gesta en la figura del excombatiente Jorge Alberto Altieri.

Víctor Ramos, Vicepresidente de nuestro Instituto presentó al invitado. Por su parte, el historiador Pablo Hernández, realizó una semblanza histórica sobre la contienda de Las Malvinas. Antes, Luis Launay (Secretario), recordó y proyectó el famoso video donde el entonces Tte. Primero Carlos Federico Domínguez Lacreu, advirtiendo a los periodistas de la BBC de Londres realiza el famoso corte de manga frente a la cámara.

Junto a la galería de fotos de lo sucedido en Café Dorrego queremos compartir el link del video mencionado CORTE DE MANGAS

Y el testimonio de Jorge Alberto Altieri donde relata detalles sobre su participación en la Guerra de las Islas Malvinas:

“Me llamo Jorge Alberto Altieri, nací en Banfield pero vivo en Lanús, provincia de Buenos Aires. Pertenecí durante la guerra de Malvinas en el año 1982, al Regimiento de Infantería Mecanizado 7 “Coronel Conde”. Hacía un mes que había salido de baja. En marzo del 82 terminé el servicio militar y me dedique a mi profesión de antes que era instructor de artes marciales. El 2 de abril se recupera Malvinas y el 9 de abril que era Viernes Santo, llega la convocatoria del Regimiento que trae a mi domicilio la policía a la 6 de la mañana y recibe mi padre.

Me reencuentro con todos mis compañeros que nos habíamos ido de baja. Todos estábamos contentos de volver a vernos. Algunos gritaban con desgraciada alegría, “los vamos a reventar…” sin pensar, sin saber, lo que podía llegar a suceder en la guerra.


El martes 13 de mayo llega el momento de ir a Malvinas. Mi papá y muchos padres fueron a despedirnos y no los dejaron a la mayoría, yo si pude hacerlo. Mi papá me pide: “escribinos” y yo le respondí: “No sé si voy a tener tiempo, porque voy a estar peleando allá en Malvinas.”

El día 15 y por problemas climáticos, recién pisamos el territorio de Malvinas. Empezamos a movilizar el armamento, las municiones, hicimos una marcha de casi 10 Km y llegamos de noche a un colegio de los Kelpers. Nos instalamos ahí y dejamos pasar la noche. Al otro día ya nos dieron el destino definitivo que era el Monte Longdon. Hicimos la marcha con el equipo a cuestas en un terreno que no es muy bueno, es una turba blanda que hacía que nos enterráramos por el peso de las cosas que llevábamos.

Cuando llegamos al Monte Longdon, el jefe nuestro que era el subteniente Juan Baldini, nos destina a cada uno a dormir en una carpa de campaña, teniendo como elementos un poncho impermeable, la bolsa cama, la frazada y otro poncho impermeable encima. Al otro día nos ordenaron donde teníamos que estar apostados y hacer las trincheras. Así fueron transcurriendo los días, hasta que empezaron a venir los barcos ingleses, los cuales nos bombardeaban a nosotros y también los aviones.

Entre el 20 o 25 de mayo, empezaron a bombardear la zona nuestra específicamente, porque teníamos un equipo, el grupo electrógeno, con el cual cargábamos las baterías que se había instalado en la cresta del Monte y cuando estaba prendido emanaba ondas eléctricas y el radar de los ingleses captaban y nos bombardeaban. Entonces, cuando sentíamos el bombardeo naval teníamos la orden de apagar el grupo electrógeno.

Un día salimos tres que estábamos en la posición a apagar el grupo electrógeno y cae una bomba y nos “desparrama” a los tres. A un soldado lo hiere en un brazo y le rompe el casco con las esquirlas, con mi otro compañero hicimos una camilla de campaña que consiste en poner el fusil entre los brazos y así comenzamos a transitar el camino, 5 Km. para abajo, para que venga un sheep y lo lleve al hospital.

Mientras íbamos bajando, seríamos 10 soldados y el sargento, pasa un Sea Harriet. El sargento nos da la orden de cubrirnos, pero el soldado herido tenía una camiseta blanca, entonces me tiro sobre su cuerpo para protegerlo y que no sea identificado. El Sea Harriet vuelve a pasar y tira unas bombas un poco mas adelante de donde estábamos nosotros.

Cuando nos encontramos nuevamente después de haber vuelto de Malvinas, este compañero al cual protegí, había ido caminando a Luján en agradecimiento porque él volvió vivo y para pedir por mí que estaba en el hospital militar por las heridas que me habían producido y me regaló una medalla de la Virgen de Luján.

El 11 de Junio a las 22 horas sentimos el estallido de una mina… Eran los soldados ingleses y comenzó el combate. Llegó un momento que no podíamos soportar más el combate, tuvimos que bajar de la posición. Previo a esto le dieron de baja a la ametralladora MAT. El subteniente Juan Baldini, salta de la posición para tomar la ametralladora y poder seguir combatiendo y un francotirador inglés lo mata. El cabo primero Ríos quiere hacer lo mismo para ayudar al subteniente y también lo matan… Desactivaron nuestro radar, y muchos soldados murieron ahí.

El jefe de radar era el Cabo Carrizo, el cual sale de la posición para entregarse. Los soldados ingleses le dicen que entregue el fusil y luego que se desarmó, los soldados le hacen una seña, como que le iban a cortar el cuello, y le disparan, lo fusilan. Él cae, los ingleses pensaban que estaba muerto. Pasan unas horas y por suerte estaba vivo; en ese momento pasa gente de la Cruz Roja, lo ven, lo levantan y lo llevan al hospital de la parte inglesa, lo curan y lo salvan. Se violaron los tratados internacionales porque cuando un soldado se rinde, no hay que matarlo ni obligarlo a hacer movimientos de armas.

Nosotros volvimos y tomamos la posición junto a otros soldados argentinos y nos instalamos ahí, esperando que llegara el enemigo para combatir. De repente aparece un sargento del Escuadrón de Exploración de Caballería Blindada 10 con Cuartel en La Tablada y pregunta quienes éramos los que conocíamos la posición del Monte Longdon y ahí nos ofrecimos dos, Fernández Rito y yo para ayudarlo a él a llegar allá. La idea era “loca” y “locos” nosotros que lo acompañamos a recuperar el Monte, pero el Monte era nuestro…

El Monte Longdon fue atacado por un batallón de aproximadamente 500 soldados ingleses y nuestra compañía estaba integrada por 60 soldados. La pelea fue mucho más grande de lo que nosotros esperábamos. Bueno, pero fuimos, 3 soldados argentinos a combatir contra 500 soldados ingleses.

Empezamos a avanzar. Yo arrojé mis 10 granadas y descargué 3 cargadores y así no los dejábamos avanzar. Ellos avisan por radio y les dan la posición de donde estábamos y ahí nos empiezan a tirar con los morteros y una de las bombas cae sobre este sargento que tuvo la idea, y al cual no conocíamos. Veintidós años después, me enteré que era el Ayudante C Jorge Alberto Ron, quien había tenido una instrucción de comando. La bomba a él lo mató en el momento, a mi me agarró la cabeza produciéndome pérdida de masa encefálica en la parte izquierda del cerebro que es el circuito motriz de brazos, piernas y habla. También perdí mi ojo izquierdo, tengo una prótesis y a Rito lo hirieron en las piernas.

Después vinieron compañeros nuestros y nos recogieron a nosotros dos. Eso fue a las 05 de la madrugada del 12 de Junio. El combate empezó el 11 de Junio a las 23 horas y nosotros fuimos dados de baja al otro día. Fueron en total 6 horas de combate, más o menos.

Hay partes que recuerdo cuando estaba en el hospital pero otras me las cuentan. Dicen que yo insultaba a todos, que les decía que eran unos cobardes porque no iban a combatir, les pedía que fueran a ayudar a los compañeros… Ellos eran soldados que estaban cumpliendo la función en el hospital, no de combatir. Estuve hasta el 14 de Junio en la isla. Me trasladaron en el último avión Hércules que salió de Malvinas hacia el continente.

Una vez, tuve la oportunidad de hablar con el soldado ingles Vincent Bradley que combatió contra nosotros, y me preguntó cuando me había rendido y yo le dije: “Yo no me rendí, ni fui tomado prisionero. La guerra mía continúa, porque a mi me sacaron de Malvinas antes de la rendición. Así que yo sigo combatiendo”.

Puede ver la transmisión en vivo del encuentro a través de nuestro canal web DORREGO TV

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