Menu

The best bookmaker bet365

Best bookmaker bet365 Bonus

UN MURAL PARA LA GENERALA EN EL INSTITUTO NACIONAL MANUEL DORREGO

La efigie de Juana Azurduy, obra del muralista Carlos Terribili, partió ayer desde su atelier hacia el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Manuel Dorrego, donde en el día de hoy, jueves 04 de diciembre, será inaugurada.

El taller de Carlos Terribili está en un atelier rodeado de verde. En una de sus paredes espera colgado, a punto de partir hacia el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico "Manuel Dorrego", su último mural, dedicado a Juana Azurduy.

El artista la muestra desplomada sobre su caballo, con una furia incontenible. La imagen está inspirada en Juana Azurduy, la Tenienta Coronela. El libro de Pacho O’Donnell narra una batalla y ahora el pintor de "los héroes negados" la recuerda. La "flor del Alto Perú" galopaba hacia el cruce con el abanderado español. Ella le clavó una lanza y él cayó, junto a la bandera de España que, en una maniobra habilidosa, ella tomó del piso y le entregó a Manuel Belgrano.

Terribili busca el ejemplar del libro en su cuarto, lo encuentra sobre un pilón destartalado. Está debajo de la biografía de Hernán Benítez, el confesor de Evita.

"Este era amigo mío, pero nunca me contó nada de nada", dice Terribili, y agarra el siguiente libro, uno de Jorge Luis Borges. "También fue amigo mío, y también lo tengo dibujado, mirá ahí, abajo del teléfono."

Terribili es de las personas a las que sólo les basta una palabra para inspirarles una anécdota. Y es de esos artistas a los que "no se les pasó" ningún personaje histórico relevante. Tiene 79 años y lleva realizadas 350 exposiciones en la Argentina, pero también en Perú, México, Venezuela, EE UU, Uruguay, Cuba y España.
Esas imágenes cubren toda la casa, envuelven a los visitantes. Hay retratos del Chacho Peñaloza, Felipe Vallese, Mariano Ferreyra, el Che Guevara, las Madres de Plaza de Mayo. Terribili piensa: ellas eran las únicas mujeres que había dibujado hasta ahora. Juana Azurduy es la segunda. "Estaba con esa idea acá", dice y se toca la garganta. Quiere decir "atragantado, en el buen sentido.  Necesitaba reivindicar a esta mina. Por todo lo que le hicieron. Murió como una ciruja."

El artista decidió mostrarla en actitud irreverente. "A Bolívar siempre se lo ve en posición de estatua. Pero yo a ella la quise mostrar así, como antiprócer." Quizá por eso, sin que medie ningún cálculo racional, la fuerza del mural se detuvo en la mano con la que recoge la bandera, a pesar de que su intención original era que eso lo expresara su rostro.

Luis Launay, el Presidente del Instituto Nacional "Manuel Dorrego" junto a Alexander Martinez, empleado de dicho Instituto, tocan el timbre: vienen a buscar el mural. Se inaugura mañana jueves 04 de diciembre, a las 19, en la sede de Rodríguez Peña 356, y quedará expuesto en el Salón de Conferencias, con entrada libre y gratuita. El mural de 1,80 x 1,20 metros no ingresa en la camioneta y los representantes atan la obra al techo, la cubren con plásticos y colchonetas.

Terribili no controla que vaya bien atado, ni le preocupa el cielo que amenaza con una tormenta. Lo único que pregunta es adónde lo van a colgar; quiere que mucha gente pueda verlo. Aunque suene incorrecto en un artista, él lo dice llano: "Siempre priorizo la cantidad. No me importa que dure menos si lo ve más gente. Me gusta así, lo popular sobre lo selecto." Le gusta así, aunque el mural termine herido por el aire y el tiempo. Por eso, dice, siempre evita enamorarse de sus obras.

Terribili realizó decenas de murales "externos", en la estación de Haedo, en la de Flores. "El cuadro cumple una función íntima, dentro de un salón. Pero el mural tiene otro rol: agarra al público desprevenido", dice, pero aclara que la exposición no basta, hace falta "un gancho". Se acuerda de otra anécdota. Terribili iba en un taxi, el taxista le preguntó por su profesión: "¿Vio el mural de Córdoba y Maipú? Ese es mío", contó. "¿Hay un mural ahí?", volvió a preguntar el taxista. "¡Qué hijo de puta!", ríe Terribili mientras la camioneta arranca y se pierde por el pasaje Amberes y él se dispone a volver a su taller para seguir con otra obra, El artista y la modelo, destinado a la Asociación Estímulo de Bellas Artes, donde estudió. Es su segunda obra para ese sitio. La primera de ellas quedó tapada por grafitis. «

Sale Colón, entra Juana

"Este es uno de los únicos lugares donde los vencidos cuelgan las fotos de los vencedores. No podemos reivindicar a próceres asesinos, y Colón mató a mucha más gente que Videla. Es lógico que se busque ese cambio. Es una forma de reaccionar con dignidad", dice Carlos Terribili sobre la discusión por el remplazo de la estatua de Cristóbal Colón por la de Juana Azurduy, ascendida al grado de general, en 2009, detrás de la Casa Rosada. "Hay partidos, gobiernos, movimientos más conscientes y otros más cipayos", ríe el artista y sigue más serio: "Más allá de todo, este gobierno defendió la idea de lo sudamericano, lo latinoamericano, un sueño con el que varios de nuestros próceres no pudieron alcanzar."

Nota publicada en el diario Tiempo Argentino
03.12.14

 

volver arriba

logo footer

Rodríguez Peña 356. CP : 1220. CABA. Argentina
Teléfono: 54 11 4371 6226