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Hace 92 AÑOS, NACÍA EL MAESTRO FERMÍN CHAVEZ

BIOGRAFÍA DE FERMIN CHAVEZ

 

 

Benito Enrique Chávez (Fermín) nació un 13 de julio de 1924 en “El Pueblito”, un caserío cercano a la ciudad de Nogoyá, Provincia de Entre Ríos. Hijo de Gregoria Urbana Giménez oriunda de Paysandú, y de Eleuterio Chávez, transcurrirá sus primeros años en un medio rural que nunca olvidará y que determinará la notable sencillez y humildad de su espíritu.

 

Su padre – nacido en 1880 – fue agricultor hasta el año 1920 fecha en que tiene que abandonar la actividad. Son los inicios de la crisis del modelo agro – exportador que empezó a manifestarse en la periferia. Los pequeños agricultores así, se constituyen en las primeras víctimas del crack que hará tambalear al “granero del mundo”. Don Eleuterio trabajará posteriormente como peluquero y fabricante de escobas de palma. En la misma década recuerda Chávez, su padre administrará un pequeño boliche de campo en el distrito de “Crucecitas”.

 

De puro cuño Yrigoyenista, a Fermín siempre le llamo la atención esa faceta política de Don Eleuterio, pero especialmente, el contacto que existía entre “El Peludo” y el criollaje. Fermín interpretará posteriormente que para muchos criollos, Yrigoyen representó una suerte de reencarnación del Caudillaje. Eleuterio militará para el Yrigoyenismo hasta 1951. En los comicios del 52 confesará posteriormente que votó a Perón.

 

Por su parte, la tradición López Jordanista y su ponderación por Leandro Gómez, será herencia de su abuela Martiniana, quien había estado casada con Santiago Moreira un hombre que había integrado las tropas de Ricardo López Jordán y caído prisionero luego de la batalla de “Don Gonzalo”, batalla que marca tal vez la definitiva derrota de los federales y donde las tropas “Nacionales” al mando de Gelly y Obes utilizarán las primeras ametralladoras el 9 de diciembre de 1873.

 

Una vez por semana llegaba a “El Pueblito” la revista “Caras y Caretas”, publicación que alimentó las lecturas del joven Fermín. Los Chávez no tenían radio, pero cada tanto podían escucharla en la casa de su tía Vitalia López. Por su parte, el golpe del 30, fue vivido en su casa como un verdadero drama.

 

Su primer período formativo, estará íntimamente marcado por ciertas contradicciones existentes entre el relato oficial de la historia que adquirió en la Escuela Nº 14 – provincial – y los relatos históricos que circulaban dentro de su ámbito familiar.

 La crisis del treinta obligará a la Familia Chávez a radicarse en Nogoyá. Vivirán un tiempo en casa de su Tía Rosa Moreira. De regreso al Pueblito, Fermín volverá a estudiar en la escuela 14 y recién conocerá a la gran ciudad de “Paraná” en 1936, oportunidad en que visitan a su hermana mayor María Petrona.

 

Chávez proseguirá a instancias de Fray Reginaldo de la Cruz Saldaña (hombre de la iglesia al que le estará eternamente agradecido), sus estudios en Córdoba en un colegio apostólico dirigido por los padres Dominicos que se encontraba orientado hacia las vocaciones sacerdotales. Concluido el secundario en Córdoba, viajará a Buenos Aires a estudiar filosofía como novicio al Convento de Santo Domingo, para posteriormente partir hacia Cuzco con la intención de perfeccionarse en teología en un colegio internacional Dominico.

 

Su estadía en Buenos Aires entre 1939 y 1942 será determinante en su posterior accionar político e intelectual, ya que coincidirá con el “cenit” de los Cursos de Cultura Católica. Chávez recuerda que el Principal de la Orden -el Padre Páez- enseñará en dichos cursos junto a -entre otros- Leonardo Castellani, Alberto Molas Terán, y César E. Pico. De esta forma se acercará al nacionalismo en una época donde además el clima de la guerra influía nítidamente en la política local. En 1941 publicará su primer poema en “Crisol”, un diario nacionalista argentino dirigido por Enrique P. Oses.

 

Tres años transcurrirán de su estadía en Cuzco, el 17 de octubre de 1945 lo encuentra en esta ciudad, enterándose de lo ocurrido en su patria por radio. Fermín regresará al país recién en octubre de 1946, para casi inmediatamente incorporarse a la lucha política, sosteniéndose económicamente gracias a los buenos oficios de Fernández Unsain quien lo hará ingresar en la redacción del Diario “Tribuna”, un periódico de orientación nacionalista donde escribirán entre otros, Gilberto Gomes Ferrán, Luis Soler Cañas y el mismísimo Jorge Massetti. Previamente publicó un poema en homenaje a Darwin Passaponti asesinado al anochecer del 17 de octubre de 1945 en la revista “Tacuara”, publicación perteneciente a la Unión Nacionalista de Estudiantes Universitarios.

 

Respecto a sus influencias intelectuales, Fermín reconocerá en forma principalísima a la obra de Santo Tomás de Aquino y a las enseñanzas de Jacques Maritain y Garrigou-Lagrange. Pero además hará especial hincapié en la influencia que sobre él ejercieron autores nacionales como Ramón Doll, Ernesto Palacio, la prédica del periódico Crisol, y en especial los artículos de Osés. No obstante ello, en ciertas entrevistas, ha reconocido influencias de Leopoldo Lugones y de Leopoldo Marechal, entrelazadas con lecturas de Federico García Lorca, Pablo Neruda y Miguel Hernández.

 

Fermín reconoció públicamente que, en aquellos tiempos previos al peronismo, el único hombre de FORJA que conocían era Raúl Scalabrini Ortiz, ya que los nacionalistas y los forjistas transitaban por senderos paralelos. Mientras el nacionalismo estaba en la calle, la labor forjista era más bien de índole cultural y conceptual, hecho que –reconoce- no le quita relevancia histórica a esta señera agrupación protoperonista.

 

Manifestó además que, en aquella época, existía una versión nacionalista ciertamente elitista de inspiración maurrasiana, “que corresponde al nacionalismo surgido durante el gobierno de Alvear, momento en que Juan Domingo Perón es Capitán e ingresa a la Escuela Superior de Guerra”. Entre 1926 y 1929 – aproximadamente- se producirá el nacimiento del periódico “Nueva República y luego la Liga Republicana, en los que actúan figuras como Ernesto Palacio, Roberto de Laferrére, Federico Ibarguren, Juan E. Carulla, Julio Irazusta, César E. Pico, Daniel Videla Dorna, etc”. (textual). La Liga Republicana – sostuvo Fermín en alguna oportunidad – junto con el Socialismo Independiente de Pinedo y González Iramain, “serán fuerzas de choque que terminaron con los últimos restos del prestigio de Yrigoyen y del radicalismo en el poder” (textual).

 

Fermín recuerda por su parte que, al advertir el fracaso político de Uriburu, algunos integrantes de este nacionalismo asumirán un antiimperialismo militante que los llevará a colaborar con las investigaciones realizadas por Lisandro de la Torre sobre la cuestión de las carnes e, inclusive, acompañarán la acción de cierto radicalismo conspirativo durante la Década Infame. De “todo el viejo nacionalismo que comienza a evolucionar alrededor del ’35, en plena Década Infame, surge una corriente popular” sostendrá (textual).

 

Respecto al surgimiento de Perón, Fermín relatará en cierta oportunidad que “varias figuras de ese nacionalismo convergerán al peronismo, así como otras se opondrán: no quieren a Perón, y al rechazarlo a él rechazan al movimiento popular. Estos nacionalistas ven a Perón como un caudillo excesivamente pragmatista, o -para decirlo con las palabras que se utilizaron, no sólo desde el nacionalismo sino también desde el lado liberal- como un oportunista que sabe hacerse cargo del momento histórico y que va adelante” (textual). Pero hay otros nacionalistas que se acercaron y se insertan en el peronismo como “Alberto Baldrich que, aún hasta hoy, ejemplifica esa corriente nacionalista que actuó en el campo cultural más que en el político” (textual).

 

Para Chávez, el nacionalismo argentino irá evolucionando y, de un nacionalismo originario elitista y maurrasiano, se ira hacia un nacionalismo popular. Después de 1935 afirmará “lo importante del nacionalismo son los periódicos y los nuevos elementos que entran en acción golpeando al Régimen. Por ejemplo la idea de justicia social aparecerá en algunos manifiestos de la época. Manuel Gálvez lo entenderá y “algunos nacionalistas como José Luis Torres, que redacta aquel manifiesto que el general Juan B. Molina le dirige a la Alianza en 1942 y en el cual están explícitas, prácticamente, las tres banderas del peronismo”.

 

Durante el primer peronismo y siendo ya agente estatal en Salud Pública a instancias de Ramón Carrillo, Fermín será destinado a la Oficina de Prensa de la GGT donde colaborará con el órgano oficial de la central obrera. En 1950 conocerá a Eva Perón al integrarse a una peña de jóvenes escritores y poetas que se reunían todos los viernes en la sede del Hogar de la Empleada. Con Evita compartirán algunas cenas y tertulias en la residencia de Agüero y Alvear, y lo harán debajo de la habitación de Perón: ¡No griten mucho, muchachos, podemos despertar al general! recuerda que ella les reprendía cuando alzaban la voz. Por esos años también se casará con Antonia Simó con quien tendrá dos hijos; Fermín (ya fallecido en un trágico accidente aéreo) y Simón, un talentosísimo músico y fotógrafo. Además trabajará en la Dirección General de Cultura, bajo la dirección de José María Castiñeira de Dios.

 

Su primer libro, “Como una antigua queja”, será impreso en los talleres de la CGT, gracias al papel cedido por la Federación de Trabajadores del Papel, Cartón, Químicos y Afines, y el segundo libro, “Dos elogios dos comentarios”, será editado por la Peña Eva Perón. En 1952, luego del fallecimiento de Evita, estrenará “Un árbol para subir al Cielo”, una fantasía para niños, dirigida por Lola Membrives y, entre 1953 y 1957, será además redactor de la revista Dinámica Social.

 

Acontecida la llamada Revolución Libertadora su respuesta fue inmediata: Publicará “Civilización y Barbarie. El liberalismo y el mayismo en la cultura argentina”. Participará además en numerosas publicaciones clandestinas como “De Frente”, “El Populista”, y “Norte”.

 En 1958 es designado por Perón miembro suplente del comando táctico creado para comunicar y difundir la orden de voto a Frondizi, pero al negarse a votarlo, es separado inmediatamente del cargo. En 1960 ingresará a la redacción de Clarín como un simple redactor. En 1963 es delegado interventor del Partido Justicialista de Santiago del Estero – y 1964 – la Fundación Scalabrini Ortiz publicará “Poemas de fusilados y proscriptos”

 

Ya en 1973 y 1974 dictará la materia Historia Argentina en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Como periodista y columnista se desempeñará además en Crítica, Panorama, La Prensa, El Hogar, Crisis, Megafón. Enrique Manson afirma: “La ojeriza de López Rega lo excluyó del primer retorno “peroniano”. No ocurriría lo mismo con el segundo y definitivo. Fermín contaba del viaje de regreso que tenía buena orientación en el aire, y notó que el avión cambiaba su rumbo para aterrizar en Morón. Tardó en enterarse de los acontecimientos que habían obligado al cambio” (textual). En 1990 recibirá el Premio Consagración Nacional por parte de la Secretaría de Cultura de la Nación, en 1991 dictará la materia Historia del Pensamiento Argentino en la Universidad de La Plata, y entre 1996 y 1998 Historia Social y Económica en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Lomas de Zamora.

 

Fermín publicó más de 46 libros continuando además la obra de José María Rosa con la colaboración de prestigiosos autores como con Juan C. Cantoni, Jorge Sulé, y Enrique Manson. Alguna de sus obras más destacadas, además de las nombradas, son: “Vida y muerte de López Jordán” (1957), “José Hernández, periodista, político y poeta” (1959), “Perón y el peronismo en la historia contemporánea”, vol. 1 (1975), “Historicismo e iluminismo en la cultura argentina” (1977) , “La recuperación de la conciencia nacional” (1983), “Perón y el justicialismo” (1985), “Porque esto tiene otra llave. De Wittgenstein a Vico” (1994), “La conciencia nacional” (1996), “Alpargatas y libros”, vols. I y II (2003/2004), “Historia del país de los argentinos” (1967). Publicará también libros de poemas, entre otros además del ya mencionado: “Una provincia del Este” (1951), “Poemas con fusilados y proscriptos” (1964), y desde siempre, sostuvo un pormenorizado análisis de lo gauchesco como signo de la cultura popular. En este sentido más recientemente, en el 2004, publicó “Historia y antología de la poesía gauchesca”, un trabajo de setecientas páginas donde reunió la obra de más de ochenta poetas.

  

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