Menu

The best bookmaker bet365

Best bookmaker bet365 Bonus

15 de Julio 1821 - Argentina

El general español Antonio de Olañeta, el gobernador de Salta y el Cabildo firman un armisticio para suspender hostilidades. 
El 8 de mayo de 1820, Ramírez Orozco —que había sustituido en febrero a Canterac como comandante de las fuerzas españolas en el Alto Perú— salió de Tupiza al mando de un ejército de 4000 hombres: ocupó Jujuy el 28 de mayo y la ciudad de Salta el día 31 de ese mes, llegando hasta el río Pasaje. Lograron algunos pequeños triunfos, pero varias victorias de los gauchos, incluida la captura del coronel Antonio Vigil, obligaron a los invasores a encerrarse en las ciudades.
Estando en Salta, los jefes realistas se enteraron de la sublevación militar del 1º de enero de ese año en España, que había proclamado la restauración de la Constitución liberal de 1812. También supieron que, a mediados de año, partiría desde Chile la Expedición Libertadora del Perú. En espera de los acontecimientos del Perú, Ramírez Orozco ordenó la retirada hacia Tupiza, llegando allí a mediados de junio.
En octubre, mientras se realizaba la jura de la Constitución liberal en el Alto Perú, se conoció la noticia del desembarco del ejército al mando de San Martín en la costa peruana —ocurrido el 8 de septiembre— y que el coronel Arenales se internaba en la sierra con una división. Inmediatamente, Ramírez Orozco y Canterac iniciaron la marcha hacia el Perú con la mayor parte de las fuerzas disponibles. En Tupiza permaneció Olañeta, al mando de unos 2000 hombres.
San Martín había nombrado a Güemes General en Jefe del Ejército de Observación. Habían acordado que, coincidentemente con la invasión al Perú, el gobernador salteño se encargaría de mantener ocupados los ejércitos realistas muy lejos de Lima. Continuamente informado sobre los movimientos de San Martín, cuando se produjo su desembarco en la costa peruana, Güemes decidió avanzar hacia el Alto Perú.
Del Ejército del Norte solo quedaba una pequeña división al mando del coronel Alejandro Heredia, que estaba a las órdenes de Güemes. El gobernador de la provincia de Tucumán, Bernabé Aráoz, había conservado algunas armas del Ejército, que estaba usando para intentar volver a la obediencia a su gobierno a la provincia de Santiago del Estero, dependiente hasta ese momento de la de Tucumán. Eso provocó que Güemes participara en la guerra civil e invadiera Tucumán.
Olañeta aprovechó los conflictos internos de Salta lanzando a mediados de abril una invasión a la ciudad de Jujuy, al mando de su cuñado jujeño, Guillermo Marquiegui. Tras tres días de ocupar la ciudad, éste se retiró hasta León, donde esperó la llegada de Olañeta.
Viendo que Olañeta llegaría antes que los refuerzos de Güemes –que estaba aún en Tucumán– los jujeños organizaron una partida de 600 hombres al mando del coronel José Ignacio Gorriti, que derrotó completamente a Marquiegui en la madrugada del 27 de abril, el llamado Día Grande de Jujuy. Olañeta intentó recuperarse, pero retrocedió hacia el norte cuando Gorriti amenazó con fusilar a los jefes y oficiales prisioneros.
Las clases altas de la sociedad salteña, cansadas del gobierno de Güemes, autoritario y oneroso para ellos, habían decidido librarse del gobernador. Aprovechando la campaña del caudillo a Tucumán, lo depusieron en su ausencia, reemplazándolo por Apolinario Figueroa, y llamaron en su auxilio a Olañeta.
Güemes, que había sido derrotado en Tucumán, regresó a Salta y recuperó el gobierno en forma incruenta, pero Olañeta lanzó igualmente la solicitada invasión a Salta, enviando por senderos desiertos de la Puna al coronel José María Valdez, quien tomó Salta el 6 de junio, por sorpresa. Una de sus partidas logró causar a Güemes una herida de la que falleció –debido a su hemofilia– once días más tarde.
Olañeta se trasladó a Salta, donde nombró un gobernador adicto a su causa, pero se encontró cercado por las tropas del fallecido Güemes, al mando del coronel Jorge Enrique Vidt, nombrado comandante de las mismas por el propio gobernador horas antes de su muerte. Obligado por las fuerzas patriotas, el 15 de julio firmó un armisticio con el cabildo salteño, retirándose a continuación al Alto Perú.

volver arriba

logo footer

Rodríguez Peña 356. CP : 1220. CABA. Argentina
Teléfono: 54 11 4371 6226