Menu

The best bookmaker bet365

Best bookmaker bet365 Bonus

17 de Julio 1878 - Argentina

Fuerzas revolucionarias ponen sitio a la ciudad de Corrientes. 
Desde 1862 existían dos partidos liberales; uno de ellos, el Partido Autonomista llevó a la presidencia a Domingo Faustino Sarmiento en 1868.
En las elecciones para diputados nacionales de 1874 en Buenos Aires triunfó la oposición, pero la legislatura provincial alteró los resultados — práctica común en la época — y dio la victoria al Partido Autonomista.
Aunque desconocieron las elecciones, los "nacionales" esperaron el resultado de las elecciones presidenciales, que se realizaron el 12 de abril. Los opositores ganaron solamente en Buenos Aires, San Juan y Santiago del Estero, y el candidato autonomista Nicolás Avellaneda fue declarado presidente.
El 18 de julio, la Cámara de Diputados aprobó las elecciones de los diputados porteños: Mitre se puso al frente de la conspiración. Como prevención, Sarmiento alejó de sus mandos militares a los jefes más comprometidos, pero el comandante naval Erasmo Obligado se negó a obedecer e inició la revolución el 23 de septiembre al frente de dos cañoneras. Trasladó a Mitre a Montevideo, y luego de regreso al sur de la provincia.
Los jefes militares de la revolución — generales Ignacio Rivas y Juan Andrés Gelly y Obes, y coroneles Julián Murga y Francisco Borges — se trasladaron al sur de la provincia de Buenos Aires, reuniendo voluntarios en los pueblos de la campaña, hasta sumar casi 5.000 hombres mal armados y casi enteramente de caballería. El ejército nacional, comandado por los generales Martín de Gainza y Julio de Vedia, y los coroneles Julio y Luis María Campos, sufrió una serie de derrotas menores.
Mitre tomó el mando del ejército el 26 de octubre, mientras Obligado se veía forzado a rendirse.
Por su parte, el general José Miguel Arredondo, tras sublevar la frontera sur de la provincia de Córdoba, avanzó hasta ocupar la capital provincial, donde aprovisionó y aumentó su fuerza. De allí regresó hacia el sur, buscando unirse a Mitre.
El coronel Julio Argentino Roca se interpuso entre los dos ejércitos rebeldes, de modo que Arredondo se trasladó a Mendoza, derrotando a las milicias provinciales en la primera batalla de Santa Rosa, el 29 de octubre. Obligó a renunciar a los gobernadores de Mendoza y San Juan y los reemplazó por mitristas.
En Buenos Aires, Mitre dirigió su ejército hacia el norte, con la idea de unirse al ejército de Arredondo. En su camino se cruzó con la pequeña fuerza del teniente coronel José Inocencio Arias: el 26 de noviembre atacó frontalmente con su caballería a una infantería excelentemente armada, parapetada y comandada en la batalla de La Verde. Fue derrotado y se rindió el 3 de diciembre en Junín.
Arredondo fortificó su ejército en el mismo lugar de su victoria, Santa Rosa, donde esperó a Roca. Pero éste rodeó las posiciones de su enemigo y lo derrotó en la segunda batalla de Santa Rosa, el 7 de diciembre.
Mitre, Arredondo y sus oficiales fueron arrestados, sometidos a consejo de guerra y dados de baja del ejército y Avellaneda fue reconocido como presidente.
Al estallar la revolución mitrista, hubo una breve reacción liberal en Caá Catí, fácilmente vencida. Pero el coronel Plácido Martínez se sublevó en Goya, logrando que la milicia local se uniera a él. Desde el Chaco cruzaron fuerzas nacionales al mando del coronel Manuel Obligado, que persiguió por toda la provincia a Martínez. Éste avanzó hasta el extremo norte de la provincia, para después bajar por la costa del río Uruguay hasta las cercanías de Monte Caseros, donde recibió la noticia de la derrota y rendición de Mitre. De modo que pasó el río Uruguay hacia el exilio.
Sin aparente relación con las revoluciones liberales, estalló en la puna jujeña una insurrección de indígenas, disconformes con la privatización de sus tierras comunales. Centraron su rebelión en el pueblo de Cochinoca y rechazaron los ataques del gobernador José María Álvarez Prado. Pero éste se rehízo y atacó Cochinoca en enero de 1875, masacrando a los indígenas en la batalla de Quera. La zona quedó controlada por el gobierno, y la privatización proyectada se llevó adelante, aunque no por completo.
Antonino Taboada se había comprometido a apoyar la revolución mitrista, pero se retractó más tarde. Fue por eso que el general José Miguel Arredondo, después de ocupar Córdoba, debió retroceder hacia la provincia de Mendoza, donde sería derrotado. Pero Avellaneda no estaba dispuesto a dejar que su autoridad en el norte del país dependiera de la voluntad de Taboada, y presionó a Absalón Ibarra, que renunció en diciembre de ese mismo año.
A fines de marzo de 1875, la llegada de dos batallones nacionales de línea precipitó la revolución de los líderes opositores, acompañados por gran parte de la población. El proceso fue muy violento, incluyendo asesinatos, prisiones y saqueos. Antonino Taboada se exilió en la provincia de Salta, mientras sus últimos seguidores terminaron de ser vencidos por las tropas nacionales en junio.
Por esa misma fecha se establecía la alianza entre autonomistas y mitristas en Buenos Aires, pero los liberales de otras provincias se quejaron de que ésta no se extendía a las demás provincias. En algunas de ellas se iniciaron algunas conspiraciones.
El caso más grave fue el de Santa Fe, donde el ex gobernador Patricio Cullen — apoyado por el también ex gobernador y líder liberal Nicasio Oroño — se lanzó a la revolución, seguido casi exclusivamente por colonos extranjeros del norte de la provincia y mercenarios de las colonias suizas de Helvecia y Esperanza. Un grupo se introdujo en la capital, pero fracasó en ocupar la casa de gobierno. El 20 de marzo de 1877, Cullen fue derrotado y muerto en el combate de Los Cachos, cerca de Cayastá.
Al año siguiente, al iniciarse el segundo mandato del gobernador autonomista Simón de Iriondo, hubo varias rebeliones liberales en la provincia. Con el paso del tiempo, el liberalismo santafesino terminó por aceptar su derrota.
Cuando se celebraron las elecciones correntinas del 16 de noviembre de 1877, los liberales se negaron a participar y organizaron sus propias mesas de votación el mismo día, en las que lógicamente obtuvieron el triunfo. De ese modo, fueron elegidos dos legislaturas y dos gobernadores: uno liberal, Felipe Cabral, y otro autonomista, Manuel Derqui. El gobierno entregó el mando a Derqui, mientras Cabral pedía la intervención federal a la provincia.
Los liberales, dirigidos por Juan Esteban Martínez, se lanzaron a la revolución. El 19 de febrero de 1878, en el combate de Ifrán, el coronel liberal Raimundo Reguera derrotó al autonomista Valerio Insaurralde, y poco después obtuvo una segunda victoria en Yatay. Los liberales controlaron el sudoeste de la provincia e instalaron un gobierno provisional.
El presidente envió un interventor federal, José Inocencio Arias. Éste estaba en secreto acuerdo con los liberales de Corrientes y les entregó armas, con las que los liberales ocuparon la capital el 30 de julio. Tras algunos combates menores, Derqui abandonó la provincia.
La provincia de Corrientes sería la única que acompañaría a Buenos Aires en el voto por la oposición al candidato oficialista en 1880.

volver arriba

logo footer

Rodríguez Peña 356. CP : 1220. CABA. Argentina
Teléfono: 54 11 4371 6226