Menu

The best bookmaker bet365

Best bookmaker bet365 Bonus

1 DE AGOSTO

Día de la Pachamama – Madre Tierra. 

La tierra es la fuente de sustento de toda la humanidad. En la tierra se realiza y dignifica el trabajo de los hombres y de las mujeres. De la tierra obtenemos los alimentos para vivir.
Para los quebradeños y quebradeñas la Pachamama es algo sagrado. Es por eso que la nombramos diciendo: «Pachamama Santa Tierra». Al igual que sus hijos, come, bebe, respira y descansa: es una madre llena de vida, pero para recibir su protección debemos protegerla y para recibir un buen alimento debemos alimentarla. La tierra es Pachamama en toda la región andina, y en la mayoría de los pueblos indígenas de América es venerada como Madre Naturaleza.
Para los habitantes de la quebrada de Humahuaca, la tierra es la Pachamama. Pacha es tierra y mama es madre.
Dicen los guaraníes: "la tierra es nuestra madre, es nuestra vida y es nuestra libertad". También las comunidades collas expresan un sentimiento que se resume en la siguiente frase: "en nuestra mente, en nuestros labios y en nuestro corazón está nuestra Pachamama". Pero "la tierra no nos pertenece sino que nosotros pertenecemos a ella porque somos sus hijos" decía un anciano de la tribu Seattle, de Norteamérica.
"¿Tiene dueño la tierra? ¿Cómo así? ¿Cómo se ha de vender? ¿Cómo se ha de comprar? Si ella no nos pertenece, pues. Nosotros somos de ella. Sus hijos somos.
Así siempre, siempre. Tierra viva. Como cría a los gusanos, así nos cría. Tiene huesos y sangre. Leche tiene, y nos da de mamar. Pelo tiene, pasto, paja, árboles. Ella sabe parir papas. Hace nacer casas. Gente hace nacer. Ella nos cuida y nosotros la cuidamos. Ella bebe chicha, acepta nuestro convite. Hijos suyos somos. ¿Cómo se ha de vender? ¿Cómo se ha de comprar?" (E. Galeano)
"La Pacha nos cría y la Pacha nos come", "así como cuida, castiga; nos mantiene sanos o nos conduce a la enfermedad". "No se ignora que la Madre Tierra niega sus cosechas a los hijos ingratos y los castiga, pero ¿quién podrá olvidar a la Pachamama? ¿Quién podrá mezquinarle nada?" El primer trago siempre es para ella: "vamos a chayar", "vamos a pagar a la Pacha", decimos.
Chayar es rociar con bebidas (chicha, vino, alcohol, cerveza, etc.) en un homenaje sincero de agradecimiento a la Pachamama.
En cualquier momento del año, antes de beber se inclina el vaso para convidar a la Tierra el primer trago.
Se chayan elementos de trabajo y otros bienes esparciendo con la mano unas gotas de alguna bebida, convidando a la Pachamama y bebiendo un traguito con ella.
Para el mes de agosto «cuando se da de comer a la Tierra» se chaya de rodillas y con las dos manos.
Para el carnaval se chaya el mojón donde se «desentierra el diablo».
Los caminantes de los cerros chayan las apachetas que encuentran al costado del camino.
Pagar: se utilizan mucho las expresiones: "pagar la Pacha" y "pagar la Tierra".
El pago se hace con bebidas -chayada- y también dándole de comer en el mes de agosto. Preferentemente se eligen comidas preparadas con los frutos que da la tierra del lugar: maíz, papas, habas, pelones, quinoa, oca, papa lisa, etc. Además se le ofrecen cigarrillos y coca.
Se trata de devolverle simbólicamente algo de lo que ella nos da.
En casi todas las casas de los quebradeños hay un lugar especial para darle de comer a la Pachamama en el mes de agosto.
La chayada: El acto de chayar es una ceremonia sencilla y humilde a través de la cual se agradece a la Pachamama.
El hombre puede lograr su bienestar en la medida en que se desarrolla en comunidad respetando a las personas mayores, a los animales y a las plantas y siendo siempre un agradecido de la vida que le debe a la Pachamama. "Hasta las piedras hay que respetar porque ellas nos sirven de testigos del paso por esta vida", decía una abuela.
La chayada es muy practicada en las zonas rurales donde la agricultura y la ganadería constituyen la principal actividad económica. En el campo existe una relación más directa entre el hombre y la naturaleza: se chaya cuando se incorporan elementos nuevos para la labranza de la tierra: arados, palas, picos, semillas, etc.; así también cuando se incorporan elementos necesarios para el manejo del ganado: corrales, remedios, jeringas para vacunar, lazos y ensillados, etc.
También en las zonas urbanas, en los pueblos y aun en las grandes ciudades, se chayan automóviles, televisores, heladeras, computadoras, etc., con la alegría de incorporar nueva tecnología en el hogar y en el trabajo. "Para que dure", "para que no se arruine" y "que sea en buena hora", decimos. Nuestros padres nos recuerdan que la chayada nos ayuda a mantener el equilibrio con las fuerzas de la naturaleza.
La Pachamama y los cultivos: la actividad agrícola de los antiguos quebradeños se realizaba a través de ciclos de rotación de suelos y cultivos. Este sistema se utilizaba para no cansar la tierra. Aún tiene vigencia y es valorado por muchos. Para realizar esta práctica la familia siembra en la mitad de los rastrojos que posee, los restantes son cultivados al año siguiente o cuando han descansado lo suficiente.
Los ciclos de rotación tienen que ver con la calidad del suelo, el clima y los cultivos. La papa y el maíz -por ejemplo- requieren suelos ricos en nutrientes, por lo tanto las tierras destinadas a este tipo de cultivos necesitan de mayor tiempo de descanso. En los Valles se acostumbra echar el ganado en los rastrojos que están descansando, ya que el guano de los animales abona la tierra.
Decía una abuela de Hornaditas: "Todo tiene su tiempo... tiene su tiempo de sembrar, su tiempo de cosechar, su tiempo de nacer y de crecer... Hay que hacer descansar la tierra, ya no quiere dar, no quiere producir. Debe ser porque muchas veces despreciamos a la comida, muchas veces botamos la comida... O le hacemos sufrir de agua a las plantitas... Es que ahora no le dejamos descansar a la tierra, no la alimentamos, no le damos abono, no le pagamos como corresponde... No sé, será que ya los años están cambiados..."
La Pachamama y los animales: En la Quebrada de Humahuaca muchas costumbres relacionadas con el manejo del ganado tienen que ver con honrar a la Pachamama y, desde antes de la conquista española se practicaban principalmente con la llama.
Al llegar a estas tierras, los españoles introdujeron vacas, ovejas, cabras, caballos, mulas y burros. Los ritos antes realizados con la llama pasaron a practicarse también con los animales incorporados.
Cuando se ruega a la Pachamama por una buena cosecha también se pide por el multiplico de los animales, es decir, el acrecentamiento y la reproducción de la tropa.
Los ruegos a la Madre Tierra se realizan a través de ceremonias especiales como la señalada y la marcada del ganado. El ruego por el multiplico es en definitiva el ruego por la continuidad de la vida, ya que ésta depende de la reproducción.
Muchas veces el agua no alcanza porque llueve poco, porque hay muchos regantes, porque hace mucho calor, etc. Esto perjudica a nuestros cultivos, rinden menos y a veces pueden llegar a perderse totalmente. Por ello tenemos que ser conscientes, usar bien el agua y respetar los turnos, de manera que todos podamos llegar a buen fin con nuestros cultivos. En el pueblo también nos quedamos a veces sin agua potable. Algunos días de verano, no sale ni una gotita.
El ruego por la reproducción de la vida en las señaladas y marcadas.
En la señalada se cortan de una forma determinada las orejas de las cabras, vacas, llamas y ovejas, mientras que en la marcada se coloca una identificación en el anca de vacas, caballos, mulas y burros. La marca y la señal pertenecen a los dueños del ganado. Algunas de las señales se llaman yugo, higuera, zarcillo, cajón, orejano, agujero, horqueta o tajo.
Existen señales que se conservan desde hace más de 150 años. Es decir, que se han transmitido de generación en generación manteniendo viva la memoria de los seres queridos, como los abuelos y tatarabuelos o de los parientes que se fueron lejos y que no regresaron más al campo. En la zona de la Quebrada es frecuente que esta herencia se realice por vía femenina -de abuelas a hijas y de estas a las nietas-. Es que en muchos casos las mujeres se ocupan del ganado, especialmente del llamado ganado menor.
Luego del ofrecimiento a la Pachamama se chaya con abundante chicha, hojas de coca y se tapa con tierra. Más tarde todos se dirigen a la casa del dueño de la hacienda donde se sirven comidas, bebidas, se cantan coplas y se baila hasta el otro día.
La relación entre hombre quebradeño y Pachamama se reafirma en todo momento: cuando se inicia la siembra, cuando se agradece por las cosechas, cuando se señalan y marcan los animales, en el despacho de las almitas, en "todos santos", en carnaval, en las flechadas de una nueva vivienda, etc.
Estas costumbres son un claro ejemplo de que la Madre Tierra está presente y se incorpora a la vida cotidiana en los momentos más importantes. También cuando se produce alguna enfermedad y se recurre al curandero, que nosotros llamamos "médico particular", este procede primero a chayar la Pacha en señal de agradecimiento. Pide luz y claridad para tratar las enfermedades, para adivinar la suerte o para hacer una "limpia". Aunque en todos los momentos del año se venera a la Pachamama, es en el mes de agosto cuando esta relación tiene su punto máximo. Se dice que la Madre tierra está acomodándose para engendrar la vida, por eso es un "mes bravo" en que hay que homenajearla especialmente.
¿Qué dice la Constitución Nacional sobre nuestro pueblo y la tierra? Artículo 75, inciso 17
Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos
Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos.
Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones.

volver arriba

logo footer

Rodríguez Peña 356. CP : 1220. CABA. Argentina
Teléfono: 54 11 4371 6226