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8 de Agosto 1621 - Argentina

Se instala en la ciudad de Córdoba la Universidad Mayor de San Carlos. La institución, motor de la obra civilizadora en el territorio, pudo fundarse gracias a los bienes que dejó el obispo Fernando de Trejo y Sanabria. 
Desde su llegada, los jesuitas erigieron a Córdoba como el centro de la Provincia Jesuítica del Paraguay, en el Virreinato del Perú. Para ello necesitaban un lugar donde asentarse y así iniciar la enseñanza superior. Fue así que 1599, y luego de manifestarle dicha necesidad al cabildo, se les entregaron las tierras que hoy se conocen como la Manzana Jesuítica.
En 1608 construyeron la primera iglesia de la Compañía de Jesús, pero debido a que resultó insuficiente fue echada abajo, construyendo entre 1645 y 1654 la que se conserva hasta nuestros días. Las obras continuaron en 1610 con la creación del Collegium Maximum (Colegio Máximo), donde se impartían clases de Filosofía y Teología. Su alumnado era principalmente los religiosos de aquella orden. Ya en 1613 con apoyo del Obispo Juan Fernando de Trejo y Sanabria, se iniciaron los estudios superiores, aunque sin autorización para conceder títulos de grado. Ese año también se crea la Librería Grande (hoy Biblioteca Mayor), que según registros llegó a contar con más de cinco mil volúmenes. Se había creado la Universidad de Córdoba, la más antigua del país y la tercera más antigua de América.
El 8 de agosto de 1621 el Papa Gregorio XV le otorga esa autorización a través de un Breve Apostólico, luego confirmado por el Rey Felipe IV en una Real Cédula con fecha 2 de febrero de 1622. Dicha autorización llegó a Córdoba en abril de 1622. Desde ese momento, con el acuerdo de los catedráticos y el Provincial de la Compañía, Pedro de Oñate, se declara inaugurada la Universidad. A partir de ahí, se inicia la historia de la educación superior en Argentina.
En 1687 se crea, entre otros, el Colegio Nuestra Señora de Monserrat, fundado por el presbítero doctor Ignacio Duarte y Quirós. Aún hoy este colegio es dependiente de la Universidad. El 2 de abril de 1767 el Rey Carlos III a través de su Pragmática Sanción de 1767, expulsó a los Jesuitas de todos los territorios de la Corona Española. A causa de esto la Universidad pasó a la orden de los Franciscanos. En 1791 por disposición del virrey Nicolás Antonio de Arredondo se incorporan estudios de Derecho a la Universidad, naciendo así la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Según registros de la Universidad, antes del fin de dicha década ya habían completado sus estudios varios alumnos.
En 1800, a través de una Real Cédula, la Universidad cambió su nombre a Real Universidad de San Carlos y de Nuestra Señora de Monserrat. Esto se produjo por un conflicto entre los Franciscanos y el Clero Secular por la dirección de la institución. En la misma Cédula se le otorgaron los mismos privilegios y prerrogativas que las Universidades Mayores del resto del continente y España, alcanzando así el doble título de Real y Pontificia. Esta Cédula entró en vigencia en 1808 con el nombramiento como Rector del Deán Dr. Gregorio Funes. A partir de la asunción de Funes, el Clero Secular inició la conducción de la Universidad. Se introdujeron materias de la rama de la matemática como el álgebra, aritmética y geometría, entre otras.
El 25 de mayo de 1810 se produjo la Revolución de Mayo. La Universidad quedó bajo la órbita de las nuevas autoridades, continuando Funes como Rector. En 1820, debido al desorden institucional en el que se encontraba Córdoba (causado por las Guerras civiles argentinas), se pone a la Universidad en jurisdicción provincial. Ya en 1853 se sanciona la Constitución Nacional, en la que se sentaron las bases de la organización política de Argentina. En 1856 finalmente La Casa de Trejo, por ley, pasa a jurisdicción nacional, tomando su actual nombre. A partir de 1860 se iniciaron varias reformas académicas, una de ellos fue la eliminación, en 1864, de los estudios teológicos.
Estudiantes izando la Bandera Argentina durante los hechos de la Reforma universitaria.
La construcción del Pabellón Argentina —el más importante de la Universidad— se realizó a mediados de los años 50.
En 1879, el presidente Nicolás Avellaneda redactó un reglamento en el que preveía para las Universidades el funcionamiento de cuatro facultades: Ciencias Físicas y Matemáticas, Ciencias Médicas, Derecho y Ciencias Sociales y Filosofía y Humanidades. Durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, la ciencia en la Universidad cobró impulso mediante la incorporación de docentes extranjeros especializados en Ciencias duras. Es así que se crea la entonces Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas (hoy Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales). También en esa época nacía la Academia Nacional de Ciencias y el Observatorio Astronómico.
El 25 de junio de 1885 se sanciona la Ley 1.597, que fijaba bases para la creación de los estatutos de las Universidades nacionales. En 1886 se modifica el de la UNC para adaptarlo a la nueva ley.10 En 1918 se inició en la Universidad Nacional de Córdoba un movimiento conocido como Reforma universitaria. Fue liderado por Deodoro Roca y otros líderes estudiantiles. Se extendió luego a las demás Universidades del país y el continente. Entre sus principios se encuentran la autonomía universitaria, el cogobierno, la extensión universitaria, la periodicidad de las cátedras, concursos públicos de oposición y antecedentes, concurrencia no obligatoria a clase, reemplazo de la clase magistral por labor en seminarios y libre debate de ideas.
Desde comienzos del Siglo XX el número de carreras y facultades ha ido en aumento, experimentado un notable incremento en sus actividades de investigación, que la convierten en uno de los principales polos generadores de desarrollo y actividad científica del país. Durante el último gobierno militar se ejerció un estricto control ideológico del cuerpo docente, de los estudiantes y la enseñanza. También se restringió el ingreso por lo que la matrícula se estancó en aquellos años. Los centros de estudiantes estaban prohibidos. Con el regreso a la democracia en 1983 la Universidad recobró su autonomía.
El crecimiento de la población estudiantil ha hecho que casi todas las facultades tengan su sede en la Ciudad Universitaria. En los últimos años, se han construido más de 22.129 m² de superficie cubierta y 44.816 m² en trabajos de remodelación. Actualmente la UNC tiene una población estudiantil de más de 110.000 alumnos distribuidos en 13 facultades que ofrecen más de 250 carreras de grado, posgrado y doctorado. La oferta académica también incluye 100 centros de investigación y servicios, 25 bibliotecas y 16 museos.

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